Imágenes    Sala de Prensa    Eventos    Personas & Ideas    Foros    Vínculos    Mercado del Valle    Tiempo Libre    Suscripciones 


Editorial de El Mercurio reconoce que "nada garantiza" que el proyecto San Gregorio se concrete (El Mercurio, 15 de noviembre) - 15/11/2003 (Texto Original)

Cierre del aeropuerto de Cerrillos
El Mercurio, Sábado 15 de Noviembre de 2003

El anunciado cierre del aeropuerto de Cerrillos en diciembre de 2004 es, aparentemente, irrevocable: el Gobierno planea construir en esas 245 hectáreas un megaproyecto habitacional de entre 15 y 17 mil viviendas. Pero, en realidad, el negocio inmobiliario que se abre no es sólo el que se ubicaría en esa área, pues al cerrarse el aeropuerto se liberan las restricciones sobre el extenso triángulo de seguridad aérea cuyo vértice está en el aeródromo y que llega hasta el cerro Chena. El valor de esas tierras agrícolas, que limitan con San Bernardo y Maipú, aumentará sustancialmente, para beneficio de sus propietarios.

El cierre de Cerrillos significa que las 37 organizaciones que operan en esa base aérea deberán encontrar una nueva para sus actividades. La FACh ya se ha resignado a mudarse, repartiendo sus actividades entre los restantes terminales de la Región Metropolitana y enviando algunas unidades a un reforzado aeródromo de Quintero. Dado que en el futuro el de Tobalaba reducirá sus operaciones, éstas sólo podrían desplazarse al aeropuerto Arturo Merino Benítez, si desean mantenerse en las cercanías de Santiago; éste, sin embargo, no es apropiado para las múltiples actividades que se realizaban en Cerrillos. No se trata de un problema de congestión, ya que Pudahuel recibe menos de seis millones de pasajeros con una pista, y pronto dispondrá de dos, lo que se compara favorablemente con Heathrow, en Londres, con 63 millones de pasajeros en dos pistas (más una auxiliar). Pero sí es un problema el que muchas actividades que se realizan en Cerrillos suponen riesgos potenciales para la seguridad de los aviones de línea, que podrían comprometer la seguridad del aeropuerto. Otro problema es cómo determinar las prioridades de las distintas clases de operaciones, de manera de no entorpecerlas.

Toda zona metropolitana necesita bases secundarias para operaciones aéreas - comerciales y otras- que no significan mucho tráfico de pasajeros. Las limitaciones de los demás aeropuertos en la zona hacen necesario, pues, habilitar uno nuevo para la capital. Una posibilidad era el de Buin, de tamaño proyectado similar al de Cerrillos y a distancia razonable, pero los dueños de tierras agrícolas vecinas se han opuesto a su instalación y, pese a que fue aprobado por la Conama, nada asegura que esté en condiciones de operar cuando Cerrillos se cierre.

En general, la oposición a la construcción de aeropuertos aumenta a medida que los países se desarrollan, que es, precisamente, cuando sube su demanda. Tal vez sería conveniente asegurar que Buin u otro terminal nuevo sean una realidad antes de cerrar Cerrillos; si esto fuera una condición para el desarrollo inmobiliario de las tierras que se liberarían por su clausura, probablemente la presión de sus dueños aceleraría la puesta en marcha de un nuevo aeropuerto.





Volver Índice Noticias