Imágenes    Sala de Prensa    Eventos    Personas & Ideas    Foros    Vínculos    Mercado del Valle    Tiempo Libre    Suscripciones 


Revista especializada escoge tres viñas chilenas entre las mejores del 2003 - 10/11/2003

En su edición especial de las 100 Mejores Viñas, la prestigiosa publicación estadounidense Wine & Spirits destacó a Concha y Toro, Morandé y Santa Rita
La apuesta de las viñas más destacadas del país es encontrar nuevos terrenos que posean las condiciones ideales para producir vinos de calidad y continuar con el trabajo en laboratorio para producir plantas y cepas de excelentes frutos.
La Tercera: 10-11-2003

Carolina Disegni

Entre las 100 viñas del año se situaron las chilenas Concha y Toro, Santa Rita y Morandé, destacadas en la edición especial de la revista estadounidense Wine & Spirits (W&S). Mientras Concha y Toro entera así su noveno año consecutivo en la lista de la prestigiosa revista, la publicación destacó a Morandé y Santa Rita por el prestigio que ha alcanzado la primera en apenas dos años en el mercado estadounidense y por las innovaciones de la segunda, al permitir a sus enólogos probar libremente la creación de vinos con mezclas y uvas de distintas áreas.
W & S se refirió a la cosecha 1999 de Concha y Toro, como "un gran salto", calificándola como el resumen de todo el trabajo realizado por la viña durante los '90. La etiqueta Terrunyo Cabernet Sauvignon 1999 fue la más premiada, al ser incluida en la Guía de Compras 2004 de Wine & Spirits y obtener 92 puntos de cata, apenas un punto bajo calificación máxima que puede obtener un caldo.
Ignacio Recabarren, enólogo responsable de la línea Terrunyo, destacó que el mérito de la viña radica en el trabajo de equipo que realizan junto a sus colegas Marcelo Papa y Enrique Tirado. "Hemos aprendido a no quedarnos en la tradición que posee Concha y Toro y a atrevernos a innovar y probar nuevas combinaciones", explica.
Innovación y cepas puras
El espíritu de Santa Rita, que se refleja en el trabajo de sus enólogos Cecilia Torres y Andrés Ilabaca, fue también destacado por W & S. Ambos han aprovechado el proyecto Floresta para jugar y probar libremente con mezclas y uvas de distintas áreas. De hecho, la cosecha de Floresta 1999, que es una mezcla de Petite Sirah, Merlot y Cabernet Sauvignon, obtuvo 93 puntos de cata y fue recomendado como un "vino sólido y complejo", según la publicación.
Jan Ruge, gerente de exportaciones de Santa Rita, explica que la línea Floresta ha sido una muy buena experiencia, ya que "ha brindado a los enólogos plena libertad para crear y experimentar nuevos caldos, sin ninguna restricción de criterios comerciales".
En Concha y Toro, en tanto, la innovación ha estado en el laboratorio. Ignacio Recabarren explica que están trabajando fuerte con la cepa Carmenere, para posicionarla en el extranjero como un sello de esta viña. "En el laboratorio se está realizando todo un proceso de selección de las mejores plantas, para mejorar la calidad de los frutos. Queremos potenciar principalmente el lado amable del Carmenere, como sus sabores dulces, achocolatados y frutosos", cuenta.
En cuanto a los vinos blancos, están trabajando para purificar la cepa Sauvignon Blanc pura, clonando las plantas en laboratorio ya que según Recabarren, lo que predomina en el país es el Sauvignonasse, similar al blanco, pero de menor calidad. "En los próximos cinco a siete años esperamos cambiar todos los blancos de la viña con esta cepa más pura", afirma.
En busca de terroir
Pablo Morandé, enólogo y presidente de la viña Morandé, explica que esta nominación en la revista W & S les da un espaldarazo para entrar definitivamente en el mercado de EE.UU. "Siento que pudimos romper con uno de los cánones de Chile en el mercado extranjero, que es posicionarse con un vino blanco", explica. Esto, porque la etiqueta Terrarum Sauvignon Blanc 2002 obtuvo 92 puntos en las catas de esta revista.
Para seguir en esta línea, están comprando más tierras en Casablanca, con el objetivo de producir vinos iconos de Sauvignon Blanc y Pinot Noir y buscan nuevos lugares en el valle del Maipo. "Pero comprar tierras para viñas no es tan fácil como mirar la lista de los corredores de propiedades. Hay que buscar un terreno que reúna el terroir adecuado", es decir, la combinación perfecta entre el suelo, el clima y los mejores frutos. "La calidad de ese terreno va a determinar el éxito de los vinos en los próximos 20 años", confiesa Morandé.
Para las líneas de Chardonnay Concha y Toro está apostando a zonas geográficas no tradicionales, como la VII Región en el sector de Negrete y Mulchén y en un fundo de la IV Región hacia la costa. "Allí se da un tipo de Chardonnay con alta influencia marítima. El vino es más salino y mineral, lo que lo hace muy interesante para el paladar", explica Recabarren





Volver Índice Noticias