Imágenes    Sala de Prensa    Eventos    Personas & Ideas    Foros    Vínculos    Mercado del Valle    Tiempo Libre    Suscripciones 


La fábrica de mermeladas que se hizo famosa por sus recetas caseras (La Tercera 05/09/05) - 05/09/2005

Las ventas de esta empresa familiar crecen sobre 10% cada año, pese a que sus productos son más caros que la competencia. El paso siguiente es la internacionalización.

El proximo paso de Patricia Concha Mickelsen, dueña de Mickelsen, es la internacionalización de la empresa.

Hace tres años un cliente con aire extranjero entró a la fábrica de Productos Mickelsen, en Buin. Quedó fascinado con lo que vio y probó. Tanto que pidió todos los frascos de conservas de murtillas en almíbar que tenía en stock su dueña, Patricia Concha Mickelsen, para llevarlos a Europa. "Tuve que explicarle que nosotros fabricamos en cantidades limitadas y no podíamos satisfacer su gran demanda, porque la producción de esa temporada ya había sido preparada", cuenta la empresaria. Pero se comprometió con el francés, quien resultó ser un empresario gastronómico de la Costa Azul, el exclusivo balneario galo. Al año siguiente trabajaron sistemáticamente para preparar la cantidad solicitada por el cliente, a quien le mandaron las murtillas en 2003.

Eso ha sido lo más lejos a lo que han llegado los Productos Mickelsen, una fábrica de delikatessen que tiene su centro de producción en Buin desde 1960 y que se caracteriza por una producción totalmente artesanal, sin colorantes ni saborizantes.

Tiene su precio: lo que lleve etiqueta Mickelsen vale entre 10% y 15% más que su competencia, pero eso no inquieta a la dueña: "Es nuestra realidad, porque la fabricación se hace con fruta premium, sin mezclarla con otra de menor calidad".

Los valores no han sido un obstáculo para las ventas: cada año éstas crecen más de 10%. Los productos más demandados son las mermeladas de naranja, mosqueta y murtilla, y los postres de membrillos. De los productos salados, el ají y el pesto.

El desafío de una carretera

Para adaptar la fábrica a las demandas de producción han invertido unos $ 25 millones, sin alterar el carácter manual de la elaboración. "Antes hacíamos los postres y las mermeladas en ollas individuales, ahora en autoclaves y marmitas operadas con gas", cuenta su dueña.

Durante varios años la ubicación le jugó a favor, porque muchos de los viajeros se detenían a comprar. Pero vinieron los trabajos en la carretera para convertirla a autopista y la entrada a la fábrica quedó lejos. Las ventas se vieron afectadas.

Por eso, en 1998 se tomó la decisión de vender sus productos también en supermercados (Jumbo y Lider), multiendas, restaurantes y hoteles. Los trabajos viales dejaron de ser clave en la estabilidad de la demanda. Mickelsen ahora piensa en su próximo paso: la exportación.

"Hemos realizado envíos esporádicos a Estados Unidos, Colombia, Costa Rica, Perú y Alemania. Ahora trabajamos en un plan de negocios para llegar a otros mercados en forma constante", explica Patricia Concha Mickelsen, distinguida como "mujer empresaria" en varias ocasiones.





Volver Índice Noticias