Imágenes    Sala de Prensa    Eventos    Personas & Ideas    Foros    Vínculos    Mercado del Valle    Tiempo Libre    Suscripciones 


Editorial El Mercurio Aerodromo Buin (27.03.05) - 28/03/2005 (Texto Original)

La ubicación de nuevos aeródromos en una región conurbanizada, como la de Santiago, no es un problema de fácil solución, pues deben cumplirse requisitos de uso de suelos, distancia a las construcciones más cercanas y contaminación acústica máxima, entre otros, así como despejar los eventuales problemas de congestión vial que se puedan ocasionar. La decisión del Ministerio de Vivienda y Urbanismo de cerrar el aeropuerto de Los Cerrillos para construir el Portal Bicentenario -disminuyendo con eso las opciones de operación para una gran cantidad de vuelos privados, comerciales y de instrucción que utilizaban esa pista-, así como la imposibilidad de aumentar el tráfico aéreo actual en los aeródromos privados de Tobalaba y Vitacura, y la inexistencia de opciones alternativas cercanas parecieron resolverse con la aparición del proyecto del aeródromo de San Gregorio en Buin.

Sin embargo, a pesar de haberse propuesto hace ya varios años, aún no está claro que él se lleve a cabo. Inicialmente, ese proyecto tuvo la oposición de los alcaldes de los municipios del sector, así como de agricultores y empresarios que tienen actividades productivas en zonas aledañas a su futuro emplazamiento. Los argumentos a favor y en contra del aeródromo de San Gregorio se trasladaron a la Corema metropolitana, entidad que debía aprobar el estudio de impacto ambiental que un aeródromo como el propuesto requería para operar. Luego de múltiples instancias de discusión, y de un intenso lobby de ambas partes, San Gregorio logró ser aprobado.

Sin embargo, su construcción no se ha concretado, pues el anuncio de las autoridades del MOP de disponer recursos para habilitar un aeródromo en Colina, que permita a los pilotos privados desarrollar sus actividades, le quita sustento comercial a San Gregorio. Por eso, los impulsores del proyecto han comenzado a construir en ese lugar una pista de tierra de uso recreacional, llamado Paula Jaraquemada, que -sostienen- no requiere estudio de impacto ambiental. La comunidad y las autoridades se oponen, porque consideran que éste es otro proyecto, con el cual intentan burlar las obligaciones que impuso la Corema a San Gregorio.

Es una discusión que debe resolverse, como hasta ahora ha ocurrido, dentro de la institucionalidad vigente. No parece adecuado, sin embargo, que el MOP destine recursos de los contribuyentes para habilitar un aeródromo alternativo, tanto menos si inversionistas privados están dispuestos a correr los riesgos en San Gregorio.

Esta discusión debe resolverse sin más tardanzas.





Volver Índice Noticias