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El juego oculto en Cerrillos (El Mercurio, 22 de agosto 2004) - 23/08/2004 (Texto Original)

Aunque es más fácil encontrar una nueva ubicación para el proyecto inmobiliario que para el terminal aéreo, el Gobierno no cede en su posición, enfrentándose al mundo aeronáutico militar y civil, a los parlamentarios, a la fundación que donó los dineros para construir la base aérea y alimentando rumores de que existen oscuros intereses inmobiliarios involucrados.


MARÍA EUGENIA TAMBLAY C.

El proyecto con el que el Gobierno pretendía cubrirse de gloria se está tranformando en una inagotable fuente de conflictos, primero con la Fuerza Aérea, luego con los pilotos civiles, con una fundación estadounidense que estudia demandar por 300 millones de dólares al Estado y, más recientemente, con los parlamentarios.

Como si fuera poco, cobran fuerza los rumores de que detrás del deseo de cerrar la base aérea de Cerrillos para construir ahí el Portal Bicentenario se esconden inconfesables intereses inmobiliarios.

Estos son sólo algunos de los elementos de la trama que se teje en torno a la idea de reemplazar Cerrillos por un aeropuerto ubicado en Peldehue y por otro cuya ubicación aún está en estudio.

Las protestas que los pilotos civiles lanzan públicamente, y los militares en privado, apuntan a que el Gobierno hasta ahora no asume que Cerrillos sólo se puede reemplazar por un aeropuerto que permita a los aviones aterrizar guiados por sus instrumentos, cuando las condiciones climáticas o la falta de luz impiden visualizar la pista. Para que esto sea posible, no deben existir cerros cerca.

Hasta ahora el Gobierno insiste en que basta con que el aeropuerto Arturo Merino Benítez permita aproximaciones instrumentales, ignorando la advertencia de que Pudahuel se atochará. Además, frente a la posibilidad de que se presenten conflictos bélicos o desastres naturales, es estratégicamente cuestionable depender de un único terminal aéreo.

Con estos argumentos, en el mundo aeronáutico afirman que es mucho más fácil encontrar una nueva ubicación para el proyecto Portal Bicentenario que para la base aérea.

De hecho, según un documento clasificado que la Fuerza Aérea envió en octubre del 2002 al presidente Ricardo Lagos a través de la ministra de Defensa Michelle Bachelet, existe sólo un lugar en Santiago apto para desarrollar un aeropuerto con aproximación instrumental que reemplace Cerrillos.

El lugar se maneja como secreto de Estado, para evitar que suba el precio de dichas tierras. Pero según trascendidos se trata de la zona de Talagante.

Los rumores

Frente a la decisión política de cerrar Cerrillos, corre con insistencia el rumor de que el interés de fondo es levantar los llamados "conos de protección", que restringen la altura y la densidad de las construcciones en los terrenos que se encuentran hasta 15 kilómetros al sur del aeródromo, es decir, incluso más allá de Américo Vespucio.

Estas versiones indican que esos terrenos fueron adquiridos por empresarios inmobiliarios ligados a la Concertación, poco antes de que en mayo de 2001 La Moneda anunciara que ahí se levantaría el Portal Bicentenario.

Ellos habrían aprovechado la inmediata alza de los precios de los terrenos y asegurado posiciones para desarrollos futuros.

"Ese es un infundio de estos pilotos", dice Jaime Ravinet, ministro de Vivienda y Urbanismo y uno de los principales impulsores del proyecto.

En búsqueda de pruebas que respalden estos rumores, resulta infructuosa la revisión de las escrituras en el Conservador de Bienes Raices: no aparece el nombre de empresas o personeros vinculados a la Concertación comprando terrenos aledaños al aeródromo.

Los denunciantes no se sorprenden frente a la falta de pruebas. Aseguran que las empresas involucradas fueron donde los dueños de los terrenos, muchos de ellos campesinos, ofreciéndoles firmar en notaría opciones de compra por sus tierras a cambio del pago de montos muy superiores a los valores de mercado.

Para no dejar huellas, estos acuerdos estarían sometidos a confidencialidad.

¿De quién fue la idea?

Cuando se le expone esta denuncia a Ravinet, responde con ironía: "Estos pilotos están viendo muchas películas".

El ministro de Vivienda no descarta que efectivamente algunos inmobiliarios manejaran información privilegiada. Pero advierte que la eventual filtración provino de "quienes estaban manejando la reconversión inmobiliaria de Cerrillos al interior de la Fach".

Ravinet asegura que a su llegada al ministerio de Vivienda, en enero de 2001, se enteró durante una reunión con los altos mandos de la Fach, que estaban evaluando cerrar las bases de Cerrillos, Colina y El Bosque para venderlas para desarrollos inmobiliarios.

Sin embargo, esta versión es absolutamente desestimada por altos mandos de la Fach. Reconocen que efectivamente el traslado a Quintero del regimiento de Colina se asocia a la devolución de esos terrenos a Bienes Nacionales para su posterior venta a desarrolladores inmobiliarios. Esto en el marco de un plan de racionalización de recursos de la institución.

Por otra parte, en la época en que se lanzó el proyecto Portal Bicentenario, la Fach estudiaba la construcción de viviendas para sus efectivos en unos terrenos eriazos al norte y al sur de la base aérea de El Bosque. Pero en ningún caso se pensaba alterar, y mucho menos eliminar, dicha operación.

En cuanto a Cerrillos, aseguran que no existía proyecto alguno.

Es más, el primero en mencionar a la Fach la posibilidad de cerrar Cerrillos habría sido Claudio Orrego cuando era el ministro de Vivienda, a mediados de 2000.

El tema no se volvió a abordar hasta el verano de 2001. Recién designado ministro en reemplazo de Orrego, Ravinet pide una audiencia con el presidente Ricardo Lagos y solicita que también estén presentes el ministro de Defensa y el alto mando de la Fach.

Frente a ellos expone el proyecto Portal Bicentenario en Cerrillos, destacando que se trataba de una gran extensión de 245 hectáreas a sólo 5 kilómetros de la Plaza de Armas.

En todo momento se asocia esta iniciativa a la construcción de una segunda pista en Pudahuel.

Pocas semanas después la iniciativa se dio a conocer a la prensa.

Desde entonces que la Fach insiste en que la anunciada construcción de la segunda pista de Pudahuel no resuelve el problema estratégico que genera el cierre de Los Cerrillos.

Sin "impacto negativo"

El planteamiento de la Fach se reforzó con un estudio que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) expuso a comienzos de este mes a la comisión mixta de Obras Públicas y Vivienda y Urbanismo del Senado.

Este concluye que la clausura de Cerrillos no significaría un "impacto negativo" en la aeronáutica nacional, civil y comercial, sólo en la medida en que se cuente con una alternativa en la Región Metropolitana que permita aproximaciones instrumentales.

La difusión de este informe de la DGAC marcó el punto de partida de la irrupción de parlamentarios en la polémica. Concretamente, diez diputados presentaron el miércoles un proyecto de acuerdo para suspender la ejecución del Portal Bicentenario hasta que esté en operaciones una alternativa a Cerrillos que resulte lo suficientemente satisfactoria.

Óscar Strauss viajó desde Estados Unidos junto a su esposa para reunirse en Chile con los ministros de Vivienda y Urbanismo y de Justicia en su calidad de presidente de "The Daniel and Florence Guggenheim Foundation".

Esta fundación, formada por la familia que desarrolló la industria del cobre y del salitre en Chile, en 1929 donó 500 mil dólares al gobierno de Carlos Ibáñez del Campo para el desarrollo de la aeronáutica nacional. Estos recursos financiaron la compra de los terrenos, construcción de las instalaciones y adquisición de los primeros ocho aviones que operaron en el Aeródromo Cerrillos.

Como su donación fue "modal", es decir, para utilizarse en un objetivo determinado, al ponerse fin a ese uso correspondería la restitución de los recursos. Eso es lo que vino a reclamar Óscar Strauss.

La propuesta que la Fundación Guggenheim hace el 31 de marzo a los ministros Jaime Ravinet y Luis Bates en una reunión, es que pese a que el valor presente de la donación es US$ 300 millones, se conforman con que se les restituyan 8 millones de dólares.

Estos dineros, agregan, serán donados nuevamente a Chile, esta vez a un programa de apoyo a la aplicación de la reforma procesal penal.

Representantes de la Fundación Guggenheim en Chile cuentan que tras cuatro o cinco reuniones los ministros se mostraban cada vez más entusiasmados con la idea. El único punto de disputa fue quién administraría los recursos y el programa: la institución estadounidense o el Gobierno. Ambos querían para sí esta atribución.

Para zanjar la diferencia, la materia se envió a consulta a la presidenta del Consejo de Defensa del Estado.

La respuesta firmada por Clara Szczaranski llegó el 12 de julio: "estimándose muy interesante la trayectoria e ideas de la Fundación Guggenheim, así como también su propuesta en orden a realizar proyectos en común con el Gobierno de Chile... no le corresponde al organismo que presido, tomar decisiones en el ámbito propuesto".

Desde ese día nadie en el Gobierno contesta los insistentes llamados de los representantes de la Fundación Guggenheim.

Consultado, el ministro Jaime Ravinet niega que avanzaran en un acuerdo con la Fundación y se muestra indiferente al hecho de que se pretenda desarrollar un negocio en terrenos que fueron donados. "¿Y por qué no?" responde, "el título de Cerrillos está a nombre del fisco de Chile y no tiene gravamen ni prohibición alguna".

Los últimos acontecimientos y declaraciones le dejan claro a la Fundación que el Gobierno quiere desconocer cualquier obligación con ellos.

Frente a esto, aún no resuelven el curso de acción a seguir pero abogados chilenos les recomiendan que presenten una demanda civil en que reconozcan que el Estado chileno es dueño de hacer lo que quiera con Cerrillos, porque los títulos están a su nombre, pero que las ganancias que de ahí se obtengan, hasta el monto de la donación, esto es, US$ 300 millones, deben devolverse o invertirse en el mismo destino que señaló la institución.

Los reparos a Peldehue

Poco puede hacer la Fach para oponerse a la decisión de su comandante en jefe, el presidente Ricardo Lagos, de cerrar Cerrillos. Es por eso que públicamente evitan toda declaración en contra de Portal Bicentenario y se limitan a transmitir la importancia de que el aeródromo de Los Cerrillos se reemplace por uno que permita la aproximación instrumental.

Este mensaje logró penetrar en el Legislativo, no así en el Ejecutivo, que el viernes destapó sus cartas e informó que, tras analizar otros siete aeródromos, eligió la base militar de Peldehue.

Anunció una inversión de US$ 1 millón en la construcción de una pista de 800 metros que se encuentra por debajo de los 1.500 metros que según la Federación Aérea de Chile es el mínimo que, por razones de seguridad, se requiere para despegar.

Otro reparo a Peldehue es que está rodeado de cerros.

Esto contraviene la norma internacional que instruye que, para permitir descensos instrumentales, en un radio de 4,5 kilómetros de distancia no debe existir una altura mayor a 105 metros (ver infografía de la página 2).

Por esto, Peldehue en ningún caso permitirá el aterrizaje de aviones cuando las nubes, el mal tiempo o la noche impidan visualizar la pista.

En esos días será larga la cola para aterrizar en Pudahuel.

La alternativa de Colina

La base aérea de Colina quedó prácticamente desocupada luego del masivo traslado de las operaciones que ahí se desarrollaban a Quintero.

Se trata de 162 hectáreas incorporadas a la zona urbana que son de propiedad fiscal.

Pero en esta comuna existen muchos otros terrenos importantes que se incorporarán con la aprobación del plano regulador, entre los cuales se encuentran las Zoduc de Piedra Roja y Santa Elena, cada una con 1.200 hectáreas; Chamicero, con 800 hectáreas; La Reserva, con 500 hectáreas, y Santa Filomena y Valle Hermoso, cada una con 300 hectáreas.

Estos antecedentes llevan al empresario inmobiliario y piloto Patricio Millas a poner en duda el argumento de que el suelo urbano es escaso, que usa la autoridad para avalar la necesidad de cerrar Los Cerrillos.

Para no despertar suspicacias, Millas aclara que no tiene intereses comerciales en Los Cerrillos ni Colina.

El diputado Maximiano Errázuriz plantea otra alternativa: La Pintana.

"A veinte minutos del centro hay 300 hectáreas que pertenecen a La Platina y 300 que pertenecen a la Universidad de Chile, que son terrenos eriazos y que pueden comprarse y sumarse a las 40 hectáreas que ya se compraron en ese lugar para el desarrollo del nuevo zoológico, y que fue una plata perdida porque el proyecto es inviable", indica Errázuriz.

CLARA SZCZARANSKI

La presidenta del Consejo de Defensa del Estado envió una carta que marcó la suspensión de las conversaciones entre la Fundación Guggenheim y el Gobierno.

EDUARDO FREI

El senador DC está molesto y preocupado por la posibilidad de que se cierre Los Cerrillos sin que exista una alternativa de reemplazo.

LUIS BATES

El ministro de Justicia participó en las reuniones con la Fundación Guggenheim porque en ellas se discutió un programa de apoyo a la reforma procesal penal.

ALBERTO CARDEMIL

El diputado RN presentó el proyecto de acuerdo con el que se pretende postergar el cierre de Los Cerrillos hasta que exista una alternativa real de reemplazo.





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